El partido se disputará el domingo 7 de diciembre, a las 18:00 horas, en el Pabellón Multiusos “Ciudad de Cáceres”.
Un escenario perfecto para un derbi provincial de los que pesan más allá del marcador.
La décima jornada presenta un duelo con sabor a tierra y a historia deportiva. El Lithium Iberia Sagrado regresa al Multiusos para recibir a un rival que nunca concede facilidades: el Hache Publicidad Moraleja.
Un partido donde los sistemas importan, sí, pero la energía, la paciencia y la lectura de los momentos decisivos pesan incluso más.
Moraleja 24/25: plantilla renovada sin perder identidad
El Moraleja mantiene intacta su esencia: competir cada posesión, incomodar cada ataque, y hacer del rebote una batalla. No necesita lucirse para ganar, necesita desgastar. Este curso lo hace con una mezcla poderosa: jugadores nuevos que empujan y veteranos que saben cuándo frenar.
La amenaza exterior lleva el nombre de Jaime Fernández, el tirador que convierte partidos planos en incendios. Sus 86 puntos y su 35% desde el triple (13/37) no son estadística: son advertencia. Cuando el partido pide un paso adelante, es su momento.
El vértigo lo pone Tyre Garrett, perfil que ataca desde el bote, genera dudas y rompe a partir del primer paso. Cuando el Moraleja deja de pensar y empieza a correr, Garrett pisa el pedal.
La cohesión nace en Malick Mohamed Cissé, un jugador que respira baloncesto: 83 puntos, 57 rebotes, 22 asistencias y 25 recuperaciones en 233 minutos. Su impacto no se explica con una estadística, sino con el hecho de que todo funciona mejor cuando él está en pista.
En la pintura, el pulso constante lo encarna Fallou Ndiaye. Sus 73 rebotes 24 ofensivos y 49 defensivos, hablan por si solos.
A su lado, el regreso de «Gabi» Pérez ha devuelto a la plantilla una referencia desde el puesto de base. 92 puntos, 50% en tiros de dos (18/36) y 16 rebotes ofensivos. es un base que castiga el error del rival
Y finalmente aparece una de los gigantes del grupo: el pivot italo-americano Brandon Cataldo, que hasta la fecha acumula 54 puntos, 45 rebotes y 8 tapones. Cataldo no necesita protagonismo para ser decisivo: ocupa espacio, protege el aro…. Su sola presencia disuade.
Pero el alma del bloque la sostiene un nombre propio: Froufe. Ha dado un salto competitivo enorme hasta convertirse en máximo anotador del equipo con 93 puntos y máximo reboteador junto a Ndiaye (73 capturas). A su alrededor, Quintas y Sergio Vicente aportan oficio, continuidad y el conocimiento silencioso que solo entiende quien ya ha librado batallas en este vestuario.

Históricamente intratable en casa… pero competitivo en un guion inverso
Durante años, visitar Moraleja era un ejercicio de resistencia. Ganar allí era casi una excepción, lo que el equipo perdía fuera… lo recuperaba en casa.
Esta temporada, el guion se ha invertido, los moralejanos aún no han logrado victoria como locales, pero nadie gana cómodo en su pista:
- Frente a Huelva Comercio, cayeron por solo 5 puntos.
- Ante Ática Sevilla CB Coria, la derrota fue de 3 puntos.
Son partidos de respiración cortada, en los que el rival no termina de sentirse seguro en ningún momento, y en contraste, las dos victorias han llegado a domicilio:
- En San Fernando, una pista siempre áspera.
- Y en la cancha de Peñarroya, último rival del Sagrado, donde demostraron temple y lectura de partido.
No es un accidente: el Moraleja compite igual o mejor lejos de casa.
Claves para el Lithium Iberia Sagrado
Cerrar el rebote defensivo será el primer pulso, con Ndiaye, Froufe, Pérez y un Cataldo que castiga cualquier balón a media altura, evitar segundas oportunidades será cortar la raíz del ataque visitante.
Contener la mano caliente de Jaime Fernández será la segunda tarea, no son solo sus puntos: es la confianza que generan para el bloque, el espacio que abre y la velocidad emocional que introduce.
Minimizar pérdidas y evitar transiciones regaladas., Cissé convierte errores en metros de ventaja. Y cuando el Moraleja corre, es un equipo difícil de frenar.
Atacar el contacto interior, castigar faltas y trabajar cada posesión sobre el físico rival, el desgaste no aparece en estadísticas… aparece en los últimos cinco minutos.
Un derbi que no entiende de manuales
Los encuentros entre equipos extremeños tienen un pulso propio: el público empuja, el orgullo pesa y los detalles —no los porcentajes— inclinan la balanza. El Lithium Iberia Sagrado defenderá casa y proyecto; el Hache Publicidad Moraleja llegará con la convicción de quien ya ha demostrado que puede ganar lejos de la suya.
En los derbis no vence quien más corre ni quien más anota: vence quien entiende antes cuándo apretar… y cuándo respirar.