El Lithium Iberia Sagrado Cáceres disputará este domingo, a las 12:00 horas en el Pabellón Multiusos “Ciudad de Cáceres”, su último partido del año como local. El rival será el Bosco Mérida Patrimonio de la Humanidad, conjunto debutante en la Tercera FEB que está firmando una gran temporada, con un balance de ocho victorias y dos derrotas que lo sitúa en las primeras posiciones del grupo.
Para este derbi, club quiere anunciar que, a partir de este partido —incluido—, todos los menores de 18 años tendrán entrada gratuita a los encuentros del equipo de Tercera FEB. Una medida que busca fomentar la asistencia familiar, acercar el baloncesto a los más jóvenes y fortalecer el vínculo social del proyecto, llenando las gradas del Multiusos de energía, ilusión y futuro. El objetivo es que los chicos y chicas de Cáceres encuentren en el baloncesto un espacio educativo, saludable y de referencia, y que el club siga creciendo junto a su comunidad.
Un bloque muy definido
El crecimiento del cuadro emeritense se apoya en una columna vertebral muy definida y realmente productiva. Su máximo anotador es el exterior angoleño Juscelino, una amenaza constante por su capacidad para castigar desde el perímetro o atacar la pintura.
Le siguen de cerca sus compatriotas Andrade y Yimbu: el primero, un interior polivalente con buena mano desde fuera y gran presencia física; el segundo, un pívot dominante que marca la diferencia bajo los tableros.
Yimbu, además, es el líder absoluto del rebote en el grupo. En el último partido capturo 22 rebotes, cifra que explica la dificultad de competir en la pintura frente a él. También destaca por su capacidad intimidatoria, acumulando ya 18 tapones en lo que va de temporada. Andrade, por su parte, aporta una amenaza extra desde el triple, con un notable 43 % de acierto.
El cuarto referente ofensivo es el portugués Joao Ribeiros, un escolta generador que aporta tiro exterior y circulación de balón.
Tanto él como Juscelino superan ya las 30 asistencias esta temporada, lo que demuestra que el Bosco no depende de un único director de juego y que la creación ofensiva se reparte entre varias manos.
En la valoración global, los nombres que sostienen el rendimiento del equipo son los mismos: Yimbu, Juscelino, Andrade, Ribeiros y Pinilla.

Los extremeños del equipo
El conjunto visitante llega además con una notable presencia de jugadores extremeños que aportan identidad y compromiso al proyecto.
Rodrigo Carretero, Alejandro Gallego, “Fran” Garrido, Javier Pinilla y David Vigario representan esa unión entre calidad y arraigo que hace de este derbi un partido con un componente especial para la región.
Para el Sagrado, el reto está perfectamente definido: cerrar el rebote, evitar segundas oportunidades y no conceder tiros cómodos al perímetro rival. La intensidad defensiva, la concentración y el apoyo de la grada serán claves para controlar los principales puntos fuertes del Bosco Mérida.
Las claves para que los nuestros consigan la victoria
Para que el Sagrado tenga opciones reales de conquistar la victoria en este derbi, será imprescindible dominar el rebote defensivo y minimizar el impacto de Yimbu en la pintura. El pívot angoleño condiciona el juego a ambos lados de la pista y limitar sus capturas, especialmente las ofensivas, puede marcar el ritmo del encuentro.
Al mismo tiempo, el equipo deberá evitar pérdidas innecesarias y llevar el partido al terreno que más le favorece: un ritmo controlado, con circulación rápida de balón y aprovechando la transición ofensiva cuando aparezca la oportunidad.
En ataque, la paciencia será un valor clave. Bosco acostumbra a hundir ayudas interiores para proteger el aro, por lo que castigar esas defensas con buenos tiros desde fuera o con cortes bien ejecutados puede abrir el campo y generar ventajas constantes. También será fundamental vigilar la aportación exterior de jugadores como Juscelino o Andrade, capaces de desequilibrar con un solo lanzamiento si reciben con comodidad.
La profundidad de banquillo del Sagrado puede ser determinante a medida que avance el partido. El encuentro se prevé físico e intenso, y sostener el nivel defensivo con una rotación amplia permitirá llegar al tramo final con energía y claridad de ideas. Y, finalmente, hay un factor que no se entrena: el respaldo del Multiusos. Si el equipo consigue que el pabellón entre en partido desde el primer minuto, la presión y la emoción pueden inclinar un duelo que promete equilibrio durante muchos minutos.
El encuentro exigirá del Sagrado una defensa sólida, especialmente en el control del rebote y en la contención del juego exterior visitante. La concentración en los detalles y el apoyo del público serán factores determinantes para cerrar el año en casa con una victoria que impulse al equipo antes del parón navideño.
Un derbi extremeño, un duelo exigente, una oportunidad para despedir el año en casa con un triunfo que refuerce la confianza del equipo y de la afición. El Multiusos quiere una victoria especial en la última cita del 2025 en su pista.