El Lithium Iberia Sagrado afronta este sábado (20:00 horas) una salida de máxima exigencia en la pista del Baublock Gimnástica, cuarto clasificado (con un partido más), en el Pabellón Ramón Velázquez.
Una salida de máxima exigencia
El conjunto portuense es un equipo duro, rocoso, con jugadores veteranos de la zona que se conocen perfectamente y que saben muy bien de qué va esta liga. Manejan los tiempos, compiten cada posesión y convierten los partidos en batallas largas, de contacto y mucha exigencia mental. En su pista elevan todavía más el nivel físico, algo que obliga a cualquier rival a estar concentrado durante los cuarenta minutos.
Al poderío ya conocido del bloque andaluz se suma ahora la presencia del pívot senegalés Ngom el Hadji, ausente en el partido de ida y que refuerza claramente la pintura local. Más tamaño, más rebote y mayor intimidación cerca del aro para un equipo que ya de por sí se siente cómodo en partidos de muchas disputas bajo los tableros.
Especial cuidado a su jugador referencia
Pero si hay un nombre propio que centra buena parte de la atención es el de uno de los jugadores más determinantes del grupo, Álvaro Castillo, actualmente 8º máximo anotador y 8º máximo reboteador, sus números hablan por sí solos. Y podrían ser aún más altos si no hubiera estado varias jornadas fuera por lesión. Es un jugador completo, con capacidad para generar sus propios puntos y para dominar el rebote en ambos aros. Mucho ojo con él, porque puede cambiar la dinámica de un encuentro en apenas unos minutos de inspiración. Pero no hay que olvidar a otros buenos jugadores clásicos ya de la competición y del grupo como son., como son: Franco Ruesga, Iñaki LLanos, David Jiménez, Carbu Rodríguez, Rafa Varela o el cubano Raudelis Guerra.

El precedente y lo que está en juego
En la primera vuelta, el Sagrado se impuso por 88-74 en un partido mucho más igualado de lo que reflejó el marcador final. Aquella tarde hubo que trabajar cada ventaja y no fue hasta el tramo decisivo cuando se logró abrir brecha. Ahora el contexto es distinto: pista visitante, rival reforzado y con más profundidad interior.
El objetivo es claro: ganar para dar un golpe encima de la mesa en la clasificación. Un triunfo en casa del cuarto clasificado supondría un impulso importante en la pelea por consolidarse en la zona alta. Sin embargo, en una temporada que se presume tremendamente igualada hasta el final, el average particular puede resultar decisivo en la lucha por los puestos de playoff de ascenso. Si no se pudiera lograr la victoria, mantener esa diferencia obtenida en la ida también sería un factor estratégico de gran valor.
Se espera un partido de máxima intensidad, de mucho contacto y donde los detalles volverán a marcar la diferencia. El Lithium Iberia Sagrado necesitará personalidad, disciplina táctica y acierto en los momentos clave para salir reforzado de una de las pistas más complicadas del grupo y eso es mucho sabiendo lo difícil que es conseguir una victoria fuera de casa en esta liga.