Más que una jornada

El Lithium Iberia Sagrado Cáceres afronta el duelo de la 9ª jornada con la ocasión de convertir su racha en realidad competitiva. Tres victorias consecutivas han cambiado el tono del equipo, consolidando sensaciones y recuperando confianza.
La cita mañana sábado 29 de noviembre (18:30 h) en el Polideportivo Lourdes Mohedano no es solo un partido más: es una oportunidad para abrir brecha con un rival directo —el Sagrado aventaja a Peñarroya en una sola victoria— y asentarse en la zona media-alta del Grupo DB, mirando sin complejos hacia el bloque delantero

Un escenario de carácter

Peñarroya-Pueblonuevo es una plaza dura, exigente, emocional. El «Lourdes Mohedano» convierte cada rebote y cada balón dividido en una pulseada mental. No basta con jugar bien: hay que resistir, controlar el tempo y no regalar transición a un rival que vive de ello.

El Peñarroya 24/25: renovado, agresivo y con oficio

El Dehesas Reunidas Climanavas Agrometal Peñarroya ha dado un giro importante de plantilla respecto a la temporada anterior.
La dirección deportiva ha reclutado talento de Castilla-La Mancha y de la capital cordobesa, mezclando perfiles competitivos con experiencia en ligas FEB:

  • Alejandro Arcones (Socuéllamos): base sereno, de lectura y control. Ordena, protege la pelota y atempera el ritmo del partido cuando este se acelera.
  • Roger Sanauja (Tobarra, ex Peñarroya hace dos temporadas): más vertical y agresivo, peligro en transición y capaz de romper partidos cerrados.
  • Unai Friscia (Córdoba): base/escolta polivalente, piernas frescas, creación desde el bote, amenaza exterior, ritmo ofensivo sin romper estructura.
  • Carlos Aranda (Córdoba): ala-pívot trabajador que carga rebote, abre campo en corto-medio y sostiene al equipo en minutos de contacto.

La pieza interior llamada a sostener la pintura era Khadim Diop, fichaje procedente de Andújar, perfil físico pensado para proteger el aro, condicionar el rebote y desgastar en la zona. Su lesión es un golpe estructural: Peñarroya pierde músculo, centímetros y referencia bajo tablero, obligando a ajustar roles interiores y rotaciones.

Por encima de todo, el proyecto gira en torno a Xavier Tirrel Newson, un jugador de la casa… pero para los nuestros también. El Sagrado guarda un grato recuerdo de su paso por Cáceres la pasada temporada, donde dejó profesionalidad y entrega. Hoy es el faro del conjunto cordobés: volumen de tiro, capacidad para cargar rebote, fiabilidad desde el tiro libre y carácter para decidir partidos calientes, frenarlo así como proteger el rebote defensivo será una de las claves si queremos obtener la victoria en este partido.

La mezcla se completa con los clásicos de temporadas anteriores: Roberto Merino, Rafael Sánchez y José Varo, jugadores que representan la identidad del club, sostienen el vestuario y equilibran tanta cara nueva con oficio.

Como dato curioso, el conjunto destaca por ser uno de los equipos que menos «abusa» del tiro exterior en toda la competición, pero no por ello renuncian al acierto. Al contrario: seleccionan al máximo sus lanzamientos y cuentan con especialistas que rozan el 40% de efectividad desde el perímetro. José Varo y Rafa Sanahuja son los ejemplos más claros: jugadores capaces de castigar cada ayuda exterior si se les concede espacio, convirtiendo esos tiros en un recurso puntual pero altamente rentable dentro de su plan ofensivo.

El Sagrado llega en su mejor momento

La dinámica no miente: tres victorias consecutivas y un equipo que empieza a reconocerse.
Las piezas encajan, las rotaciones comienzan a funcionar, los jugapores le están cogiendo el pulso a la liga y el grupo ha aprendido a competir desde la calma y el esfuerzo coral.

Claves tácticas del partido

  • Atacar la pintura: sin Seck Diop, la zona es menos hostil; más opciones de finalizar y provocar faltas.
  • Cargar rebote ofensivo con varios jugadores: Newson es intenso… pero no puede estar en todas.
  • Evitar el ida-vuelta que buscan Sanauja y Friscia: ritmo paciente, posesiones largas y pase extra.
  • Minimizar pérdidas: en Peñarroya cada regalo es un contraataque… y un rugido en las gradas.

Si el Sagrado mantiene tempo, rebote y control emocional, el partido se parecerá más a un duelo cerebral que a una batalla física… y ahí los nuestros crecen.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad